Desde el pasado
14 de julio que no escribo nada a cerca de la intervención y recuperación de mi querida abuelita. La verdad es que cuando las cosas marchan bien parece que además de alegrarnos, nos olvidásemos de ellas, no sea que se tuerzan.
El caso es que las cosas ban mejor imposible, tanto que la pasada semana cuando fue a la revisión la dijerón que de seguir las cosas tan bien era más que probable que no tuviese que hacer ni siquiera rehabilitación, y es que en eso de los deberes mi abuelita es como el militar más recto, ya puede estar la pierna colgando con unos dolores insoportables, que ella sigue adelante con sus ejercicios para recuperarse lo antes posible.
¡Adelante abuelita que ya te va quedando poco! y la próxima revisión será para despues de mediados de Septiembre, que eso también es muy buena señal.