Los 9 días que estuve en las islas, de los que 6 pasé en Gran Canaria, dedicamos la mayor parte del tiempo a
explorar las diferentes playas que la isla nos ofrecía. Si tengo que nombrar las que más me gustaron por comodidad más que otra cosa, son las que el gobierno de la isla ha creado de forma artificial en la zona suroeste. Destaco dos de estas playas artificiales conocidas como
Mogan y Amadores.

Aunque
la que más me sorprendió por lo natural del entorno fue la de
Maspalomas sin lugar a dudas, aunque tanta arena, tantas dunas, la carencia de unos buenos accesos y lo agitado del oleaje hicieron de esta visita de baño un día algo incómodo, pues es de todos sabido que después de la playita es fundamental poder quitarse la sal del agua y la incómoda arena.
Volviendo a la playa de Amadores, he de decir que esta playa artificial ofrece a los bañistas los mejores servicios de la Isla, con una zona de duchas de pago, balneario lo llaman allí, y restaurantes al pie de la misma playa. El mayor inconveniente fue poner la sombrilla, me la cargué. Resulta que como la arena está colocada artificialmente en el lugar y a mí me gusta clavarla a conciencia para evitar accidentes, atravesé la zona de arena para ir a parar a dar la punta de "la lanza" directamente a la roca, así que quedó totalmente despuntada para el resto de las vacaciones.
En Mogan pueblo es muy bonito
visitar la zona del puerto, que recuerda ligeramente a Venecia, por los canales que han creado alrededor del puerto, entre las casas que lo ocupan, y por que las casas estan pintadas al más puro estilo del Algarbe portugúes. Además en este puerto contratamos un
interesante recorrido de unos 40 minutos a bordo de un submarino que nos sumergió en la bahía de Mogan a unos 25 metros de profundidad, donde pudimos ver ingentes cantidades de especies diferentes de peces, algunas de ellas propias de la zona, y dos barcos hundidos.
Lo bueno de la isla es que si tienes vehículo alquilado como teníamos nosotros,
las distancias son cortas, por lo que no hay problema en desplazarse a cualquier playa que te haya gustado independientemente del lugar de la isla en el que estés alojado.