
Entre medias de la estancia en Gran Canaria nos fuimos a Fuerteventura
por tres días, para regresar nuevamente a Gran Canaria tres días más. Por no volver a
retomar esta estancia, concluiré aquí que los últimos
tres días nos alojamos en
Playa del Inglés, concretamente en el
Hotel
Rey Carlos, que mejoró bastante al Astoria que tuvimos inicialmente en
Las Palmas, pero no supero ni de lejos al que os mostraré cuando hable
de la estancia en Fuerteventura.
No obstante, cuando hicimos intención de bañarnos en la playa de Playa del Inglés la cosa no nos convenció sobre todo por que veníamos de Fuerteventura y... ya os contaré que playas aquellas. Recogimos bártulos y nos fuimos a repetir una vez más en Amadores.

Una de las tardes, concretamente la misma en la que por la mañana nos dimos unos chapuzones en Maspalomas, nos dispusimos a visitar la
Sierra de la Isla, para ver el Roquenublo. La carretera, de lo más enrevesada, es de lo más recomendable si te gustan las vistas de montañas, pero aconsejo recorrerlas sin ninguna prisa. Puede llegarse hasta la misma base del Roquenublo andando, pero es fundamental llevar calzado adecuado (deportivas o botas de montaña), no como nosotros que como veníamos de la playa pues lo obvio unas chancletas y listos. No pudimos hacer mas que la mitad del recorrido a pie que te deja más o menos en la base del
Monje (Roca enorme que recibe este nombre por que su silueta recuerda... joder pues a un monje),
Roquenublo también es un buen pedazo de roca situado en uno de los puntos más altos de la isla, desde donde se puede llegar a ver Fuerteventura, según dicen. Además al ladito mismo de esta gran roca, hay una un poco más pequeña que vista desde lejos nos recuerda a una
Rana, así que ya sabéis también cual es su nombre.


Por último me quedo con las visitas a los
pueblos del norte donde pudimos observar los
balcones típicos de las casas rurales de la isla, y la
basílica de la patrona de la isla la Virgen del Pino, en la villa de Teror. En proximos post os contaré de lo que vimos en Fuerteventura y de como se hicieron esos trayectos de ida y vuelta a la isla, sobre todo el de vuelta...
Algo que me quedo
pendiente de visitar es
lo que quedó del famoso Dedo de Dios destruido por la tormenta Delta el pasado 2005 y que dejó a la
villa de Agaete sin uno de sus emblemas más representativos tanto para ellos como para los canarios.